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No me simpatizas

No creo en los varones, solo en mi papá. No creo, porque no quiero, porque los estudié, porque me caen pesados, porque con los que me encontré en mi camino sentimental, no fueron tan buenos, como creía. Cuando empiezo una nueva relación, siempre me engañan o, al parecer, les caigo pesada, y no creo que sean malos ellos, sino yo: una niña, una seño, tan voluble, porque casi todos han tomado las mismas decisiones. Creo que no les simpatizo. Hoy empezaré una etapa para desenamorarme; aunque aún lo amo con todas mis fuerzas, pero así como dice aquel verso, enterraré este amor, en lo más fondo del mar. Sé que no podré lograrlo de la noche a la mañana, pero esta vez, evitaré caer como las anteriores, ya que lo había aceptado como era, porque lo perdoné, luego de que me hizo tantas cosas, porque pensaba que él podía cambiar. Aunque ayer estuvo conmigo casi todo el día, en la noche me llamó y me dijo que amaba a otra, creo que se olvidó que yo no sólo era su amiga. Si, lo hizo a drede. Fue un...

Orígenes de la Virgen de la Candelaria

Hablar a ciencia cierta del origen de la imagen de la Virgen de la Candelaria de Puno es perderse en una trama muy frágil hecha de leyendas y tradiciones orales transmitidas de generación en generación. Los españoles cuando llegaron, quisieron imponer "por la Cruz o la espada" su cultura y su religión a un pueblo que poseía sus propias referencias culturales y sociales. Los misioneros católicos impusieron el catolicismo y el culto a la Virgen Maria en todo los territorios conquistados. Al inicio los nativos puneños muy enraizados en su religión autóctona rindiendo homenaje a la Pacha Mama, la Madre Tierra, fingieron adoptar el nuevo culto siguiendo sus propios rituales asimilando la imagen de la Virgen Maria a la de la Pacha Mama. Con el transcurrir de los años estas prácticas llegaron a un verdadero sincretismo religioso que se vive a diario en el Altiplano Andino. Varias son las leyendas que quieren hacer surgir milagrosamente a la imagen de la Virgen de las aguas del legen...

Aunque me boten no me voy a ir, porque soy fanática

Confieso que soy seguidora de las morenadas, así, que por las noches de los meses de enero y febrero, suelo ser una fiel televidente de canales locales donde se muestran las novedades de esta danza. Recuerdo que de pequeña no me agradaban, más bien, me inclinaba por los tobas, las sayas y otras, de seguro porque era chibola. Pero, a mi edad, bueno, desde hace cinco años, integro una agrupación que llevan los colores azul y amarillo. Desde esa fecha soy parte de los fanas, una morenada de Juliaca; aunque un año me separé del grupo, por bailar con mis primas en otra agrupación que no tiene que envidiarle a otras. Soy de los fanas, aunque un año antes de animarme a bailar morenada en los carnavales, ya tenía planificado ser parte de los Intocables, para cantar: no me mires, no me mires…. no me toques, no me toques, no me toques, por soy intocable, linda morena. De las seis morenadas que participan de los carnavales de Juliaca, todas tienen su “jale”. Por ejemplo la Poderosa y Única, que s...

Venerando a la Virgen de la Candelaria

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Las bombardas lanzadas al aire en el cielo puneño, anunciaban el inicio de la festividad en honor a la virgen de la Candelaria. Mientras desde sus viviendas la gente avizoraba las luces en el firmamento, en el estadio Enrique Torres Belón un mar de gente irradiaba calor que pretendía aminorar el frío de la noche puneña. Mientras la imagen de la virgen recorría en el interior del recinto, la acción era aplaudida desde las tribunas por sus fieles, quienes abarrotaron el Coloso de Piedra. Las bandas musicales deleitaban con sus melodías a la homenajeada, quienes recorrieron con ella por los alrededores del campo deportivo. En los exteriores de Coloso, la gente aún pugnaba para entrar, pero de seguro por las recomendaciones del INDECI, ya no podía entrar más gente, por su seguridad. Con la emisión de música andina de los parlantes, salió un grupo de jóvenes semidesnudos, con lanzas en manos, quienes iniciaron la presentación. Fueron ocho fases de la evolución de las danzas en el altiplano,...

LOS TRES MOSQUETEROS

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Atraída por la curiosidad de ver al distrito donde pasé gran parte de mi vida, regresé. Pero caminar por sus calles que hoy tienen semáforos y donde recorren los uniformados serenos, no hubiese tenido sentido, sino me encontraba con mis amigos, con mis patas. Así que antes que caminar y visitar el parque grande, así como le llamaba, “foneé” (entiéndase por llamar) a mi amigo Rafael, quien debería venir en 15 minutos y esperarme en el mercadito, un paradero que gustábamos los antes colegiales. Para llegar me demoré media hora. No decidía que ponerme, mis ropas estaban pasadas de moda, mejor dicho muy angostas, así que me cambié una y otra vez. Hasta que al final decidí ponerme la polera reguetonera de mi hermano, vestimenta que fue cuestionada por mis papás. Así salí, toda chibola. Me hice un peinado algo relax. A pocos metros, no veía a nadie que se asimile a mi amix, pero éste estaba sentado en el paradero del frente, y así me sorprendió. No me dijo nada de mi vestimenta. Cuando lo vi...

La fiesta de los tenientes de Huancané

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Las primeras fiestas del año se viven al ritmo de wifalas y tarcadas en una ciudad ubicada a una hora de viaje de Juliaca, Huancané. Sus hijos y foráneos esperan con ansias el primer día del año para trasladarse a esta ciudad mística y ser parte de la celebración de los tenientes gobernadores, conocida también como “El Tanta Poncho” que quiere decir el poncho de pan. En el carro que me traslada a Huancané, una “combi”, el chofer pone un tema musical: Huancaneñita de mis amores olvida tiempo pasado y no llores… A mis costados, las parejas estás vestidas para la ocasión, con polleras de moda y ternos bien planchados. Hablan en aymara y hacen planes. Algunos llevan panes, otros panetones, bizcochos, frutas, frazadas; dicen que es para colocar al teniente. Oigo sus conversaciones porque hablan en voz alta. La mayoría son compadres de los tenientes gobernadores que recibirán éste cargo. Muchos de ellos demostrarán poderío si colocan sacos de arroz y panetones en caja o de marca muy prestigi...

Entre lentejas y un kilo de chelas

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Gueno, hoy al abrir mis ojos no recordaba que día era. A comparación de los años anteriores, no desperté furiosa, sino que le agradecí a Dios, por haberme dado un año más de vida. Solía ponerme muy triste y melancólica, empero, hoy le agradecí a Dios por haberme dado una familia con unos papás tan lindos, tan graciosos, tan divertidos. Luego fui a hacer limpieza y posterior a ello, comí un plato de lentejas. Le puse mucho ají, porque no era tan delicioso como lo hace mamá, aquella mujer que es tan graciosa, y gusta de fumar cigarro, por eso de cariño le digo pastrulita, apelativo a que ella lo toma con gracia; aunque una vez se sorprendió cuando en el diario Ojo salió un titular: PASTRULOS OCASIONARON APAGÓN. Se mató de la risa. Mamá tiene una buena sazón, mi abuela era cocinera muy profesional. Mis dos hermanas y mi hermanito, también tienen buena mano para la cocina. Yo igual, aunque parezca vanidosa. Paula, como se llama mi ma, solía cocinarme un pastel de papa, o un arroz con pollo...